Ayuntamiento de Villahermosa del Río

Villahermosa del Río

El conjunto de la población de Villahermosa del Río y el entorno natural de la que está rodeada es una muy buena elección para el visitante. La villa está situada en las faldas de la Muela, abriendo sus empinadas y tranquilas calles blancas, mostrando orgullosamente al visitante sus orígenes musulmanes.

Una gran plaza de la Iglesia nos da la bienvenida con el impresionante edificio religioso del siglo XVIII de estilo corintio que le da nombre. En el interior de la basílica, encontramos unos magníficos retablos góticos  considerados de lo mejor del arte pictórico valenciano de los siglos XIV y XV. Estas tablas, son atribuidas al llamado maestro de Villahermosa, discípulo de Jaume y Pere Serra, además el retablo de Santa Catalina de Joan Reixarch y la bella imagen tallada en madera de San Bartolomé (siglo XIII) que justifican por sí solos la visita al municipio.
Entre los restos urbanos de origen medieval, cabe mencionar al conjunto de la Muela, antiguo emplazamiento del pueblo del que, en la actualidad, solo nos quedan algunos restos de la muralla, la base de los torreones de defensa, una capilla de la antigua Iglesia y la torre pórtico de la fortaleza.
La Plaza de Abajo (Carlos Fabra) posee una magnífica lonja que en la actualidad ha sido rehabilitada para ser sede del Ayuntamiento. Desde allí, por el arco del Cura y en dirección al Arrabal, se desciende hasta el Río Carbo para contemplar otra de las joyas de la población: el puente románico-gótico sobre el mismo. 
En el otro extremo del pueblo y sobre el Río Villahermosa, se encuentra la Ermita de San Antonio (siglo XIV), remanso de paz y lugar ideal para relajarse contemplando los meandros que describe el río a su paso por las cercanías del pueblo. Situada al pie de la vertiente noroeste del pico Peñagolosa, es un punto de partida de numerosos caminos, sendas y pistas que aprovechan las brechas para adentrarse en las sierras, configurando una perfecta red que facilita los accesos a cualquiera de las masías y a todos los maravillosos rincones del término.
Los diferentes microclimas que encontramos por toda la zona, permiten maravillarnos ante parajes espectaculares por su belleza natural o su riqueza en plantas medicinales, árboles milenarios, bosques de carrascas, pinos o robles, sotobosques de helechos o simplemente, sus ríos, montañas, valles o barrancos (Bco. Magro, Bco. la Hoz, etc.).
Entre los rincones que destacan por su alto valor ecológico encontramos el cauce del Río Carbo, jalonado de cascadas y manantiales, el pico de Peñagolosa y a su pie la subterránea nevera (la cual nos permite imaginar sus funciones pasadas gracias a su perfecto estado de conservación), el cauce del Río Villahermosa y sus diferentes barrancos.
Cabe destacar el barranco la Hoz, lleno de entalladuras y escarpados, resultado del paso del agua por los macizos montañosos.
Es necesario reseñar especialmente el Ermitorio de San Bartolomé, construcción religiosa documentada desde el siglo XIV y destino de romerías, atractivo itinerario a realizar desde el pueblo siguiendo la GR-7, pasando por el Pino Cacho y el llano de la Cañada.
También son importantes los poblados de Bibioj, masadas del Carbo y Más de Luis.
Del mismo modo, cabe destacar la importancia de las numerosas cuevas que se pueden encontrar a lo largo de todo el término (Cueva la Guerra, Cueva la Mina, Cuevas del Regajo, etc), muestra del poder minero que se le atribuía en la antigüedad a Villahermosa proveedora de materiales como el hierro y el zinc.
Por otro lado, gracias a lugares como el Monte Altis (cima de 1312 m de altura), Salvatierra, la Peña Roya, se pueden disfrutar de unas maravillosas rutas senderas que desencadenan en espectaculares imágenes naturales dignas de visualizar. Del mismo modo, también disponemos de una Zona Recreativa a orillas del Río Villahermosa formada por un conjunto de diferentes clases de árboles.

 

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